Escuela Europea de Coaching
 
 
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De Escuela Europea de Coaching a la EEC en medio mundo

La empresa de mayor prestigio en el sector del coaching en España, Italia y Portugal confirma, tras años de ir y venir, que 2016 será el de su asentamiento definitivo en Latinoamérica. 

03/02/2016

Una esperanza demandada por cada uno de los mercados hispanos con los que la EEC ha ido entablando relación en este tiempo y que será ampliamente recompensada con la llegada, de forma inminente, de varias acciones formativas de prestigio y de calidad. Ahora sí, la EEC está en Latam para quedarse. 

Entre los planes que la EEC se ha fijado para este 2016 destacan además de “consolidar la digitalización, la mejora de los procesos así como realizar servicios todavía más adecuados y más boutique para los clientes” el asentarse geográficamente en Latinoamérica. “Si bien estamos ya trabajando en México, Chile, Colombia y Argentina, el reto de 2016 es ampliar nuestro ámbito de actuación para dar respuesta a las necesidades de las empresas y consolidar los mercados ya existentes”, asegura Silvia Guarnieri, Master Coach por ICF y socia fundadora de la EEC.

México, Colombia y Panamá son los tres primeros escenarios de esta renovada y más estable oleada con la que la EEC afianza su presencia en Latinoamérica. Países en los que, en las próximas semanas, se pondrán en marcha la Certificación en Coaching Ejecutivo, el programa de mayor prestigio en coaching en España y la formación estrella de la EEC, que llegará a México y a Colombia respectivamente en marzo y en abril, y del afamado Programa Internacional en Coaching de Equipo, que se pondrá en marcha por primera vez en Panamá, tras el éxito cosechado en MéxicoColombia y Chile.

La EEC también trabajará en este 2016 para introducir otros programas, inéditos en Latinoamérica, a través del formato de aula síncrona online. Pero para eso habrá que esperar al segundo semestre del año.

Son, en todos los casos, programas de renombre internacional que entregan al participante horas de entrenamiento lectivo y práctico de alta calidad y un título para ejercer el coaching en cualquier lugar del mundo. Pero estas coordenadas no son las únicas que convierten a los programas de la EEC en favoritos.

La clave está, según las partes implicadas, en la metodología, en el modo en el que la EEC traslada los conceptos de coaching. “Nuestra formación no es convencional, es entrenamiento, es formación más acción. Acompañamos a nuestros alumnos en su personal proceso de aprendizaje, de acuerdo al ritmo propio de cada participante. Conseguimos que cada uno sea capaz de poner en práctica sistemáticamente todo lo aprendido y lo aprehendido”, continúa Silvia Guarnieri. Lo que Eva López-Acevedo, también coach y socia fundadora de la EEC, resume en el concepto “enseñar a saber hacer coaching frente a saber de coaching”. En otras palabras, “para saber de coaching, en qué consiste, para hacerse una idea y tener algunas recetas útiles basta con meterse en Internet. Ahora bien, es algo totalmente distinto saber hacer coaching y vivir una experiencia transformacional en un proceso de coaching”, explica.

“Los participantes se van con un alto nivel de satisfacción”, remarca Juan Luis Ayuso, coach, formador y director de negocio corporativo de la EEC, quien asegura que “el comentario más común es que en la EEC logramos hacer fáciles y asimilables conceptos que en otras escuelas enredan tanto que dificultan su comprensión. Unido a esto, también comentan que aterrizamos en la práctica los aspectos más teóricos poniendo ejemplos de nuestra propia experiencia, porque los profesores de la EEC no somos sólo ponentes sino también ejercemos el coaching”.

Parecida es la interpretación que hace Rosa Barriuso, también coach y formadora de la EEC en Latam. “Lo que más les gusta a los participantes de programas en México o Chile, donde yo he estado, es que somos ontológicos prácticos. Que unimos a la base ontológica un substrato de proceso y resultados, a la vez que proporcionamos herramientas prácticas que experimentan en la propia clase en sesiones vivenciales con la participación de todos los asistentes. Lo que impartimos es el resultado de nuestras relaciones de éxito con nuestras empresas clientes a lo que añadimos una innovación constante”.

Todo y nada ha cambiado desde que la EEC pusiera un primer pie en el Continente hace ya ocho años. 

La empresa española acumula más experiencia, ha demostrado su calidad y cuenta con más sellos que lo garantizan. También son cada vez más las empresas que, a ambos lados del Atlántico, solicitan los servicios de la EEC. Hay muchísimas organizaciones que ya no conciben el desarrollo profesional sin el coaching.

Pero en la EEC la esencia sigue siendo la misma. “Creemos en mantener el servicio boutique, en crecer sin perder cosas importantes, en conservar la coherencia y la atención que venimos prestando. Creemos que hacer más cosas o en más lugares no debe menoscabar la calidad del servicio que prestamos. Y ese es un reto por el que luchamos todos los días”, declara Eva López-Acevedo.

Silvia Guarnieri, por su parte, destaca como reto fundamental de la EEC actualmente la propia “relación de nuestros profesionales con las empresas que nos contratan”, eso es lo que les “obliga a crecer cada día más”. Los retos que nos han planteado este año los clientes superan con creces los desafíos a los que nos hemos enfrentado los últimos 14 años. Esto es por la gran cantidad y diversidad de proyectos”, continúa explicando la que es Máster Coach por ICF para quien “lo que antes valía como respuesta ahora se transforma en una gran pregunta”.

La experta, que lleva 13 años al frente de la empresa, confirma que también el objetivo del Programa de Certificación en Coaching permanece intacto. Se trata de “lograr que los participantes entren como personas de a pie sin conocimientos ni habilidades de coaching, y al término del programa sean capaces de ejercer como coaches profesionales”. Y la EEC lo consigue. Aún en Latinoamérica, donde el perfil del alumno es radicalmente distinto, y el mercado mucho más maduro. Tanto en México, como en Colombia, Chile o Argentina, la EEC se ha encontrado con participantes que son profesionales experimentados del mundo de la consultoría, de los Recursos Humanos, que contaban ya con amplios conocimientos en coaching.

“La primera vez que me presenté a un grupo me impresionó muy gratamente. Me encontré con que un porcentaje alto se habían formado en temas de coaching, en temas de gestión de equipos, conocían muchas herramientas de las que utilizamos nosotros y eso, en cierto modo, me hizo dudar de mí... ¿qué estarían esperando que les aportáramos?”, cuenta Carmen Mellina, coach y formadora de la EEC que habitualmente imparte formación en Latinoamérica. “Y la experiencia fue entrañable por su apertura al diálogo, a la reflexión. Cualquier concepto en aula se comenta, se analiza desde el más genuino interés para incorporarlo. Son participantes que parten de que todo es para avanzar, de que el camino se hace con pequeños pasitos, de que lo necesario son ganas de comprender, de profundizar y, así, el aula se convierte en un espacio de aceptación mutuo y de enriquecimiento de ideas”.

 Hoy, el enriquecimiento va tomando cada vez más la forma de prestigio en el Continente gracias, en muchos casos, a los testimonios que van compartiendo los propios participantes edición tras edición. 

En sus propias palabras, “es un trayecto personal y profesional en el que, gracias a la generosidad del equipo de EEC, se recorren senderos que iluminan, refrescan y actualizan el compromiso de los managers por escuchar y ayudar a los otros a conseguir grandes resultados”, asegura Alfonso Bustos, de BBVA Bancomer, alumno en 2015 en México. O en las de José Andrés Sánchez Moreno, de la promoción en Bogotá 2015, el curso ha “superado mis expectativas y me ha transformado desde la educación de coach. Es un curso en el que el interés, es genuino y se enfoca en tu aprendizaje”.  

Estos testimonios tienen, según la EEC un efecto multiplicador y son el caldo de cultivo para la intervención en empresas, que cada vez en mayor número solicitan proyectos estratégicos de gestión del cambio, de negociación, de gestión de conflictos, de habilidades organizacionales para gestionar mejor personas, para el equipo, “conscientes de que el coaching es claramente una herramienta que permite alcanzar objetivos extraordinarios en un tiempo más corto y de una manera más efectiva, y conscientes también de que el retorno de la inversión del coaching es altísimo y está por encima de cualquier otra disciplina de desarrollo”, aclara Luis Carchak, director asociado de Programas de Especialización, experto en Coaching de Equipos y Master Coach por ICF. 

La clave de la actuación de la EEC en empresa está, en muchos casos, en el entrenamiento al líder. “No hemos sido entrenados para contagiar pasión y para generar en la gente ese deseo de participar de algo que vale la pena. Es más fácil mandar. Pero mandar es un viejo modelo que ya no da resultado. El líder debe dar una visión y sostener una  visión, para que todos vayan juntos a un objetivo extraordinario. Los pequeños objetivos no mueven a nadie. La alternativa”, continúa el experto “es generar un contexto de confianza donde podamos trabajar en equipo, aprendiendo de nuestros errores, con valores sustentables. Esto es lo que lleva al éxito a las empresas”. 

Y con “lo que oímos al finalizar nuestros programas ahí y es el feedback más bonito que te pueden dar”, resume Eva López-Acevedo la experiencia de la EEC y el éxito del programa de Certificación en Coaching en Latinoamérica, “Que Dios les bendiga”. 

 

 

 
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